lunes, 20 de julio de 2009

Whit Stillman



Cuando leo críticas a directores como Whit Stillman, Woody Allen o Eric Rohmer me sorprende que se mencione como negativo el que los personajes pertenezcan a una determinada clase social que por otra parte es la que mejor conocen los directores. A nadie se le ocurriría criticar a Ken Loach por hacer películas sobre la clase trabajadora. Shakespeare escribió principalmente sobre reyes y nobles, igual que Tolstoi retrataba a las clases altas. Aún centrandose en una sola parte de la sociedad se pueden tratar problemas humanos universales. Una de las singularidades de Stillman es que va contra el estereotipo común de retratar a los ricos como malvados o idiotas. En sus películas entre los ricos hay gente interesante y tontos, como los hay en todas las clases sociales.
Tampoco entiendo la crítica a las preocupaciones supuestamente superficiales de los personajes, a mí me parecen realistas y bastante comunes. Son jovenes y sus preocupaciones suelen ser sus estudios, sus perspectivas de una carrera profesional y sus intereses amorosos. Los personajes de Stillman o Rohmer hablan de amor, amistad, filosofía... Yo no los juzgaría superficiales.
En Metropolitan, Tom Towsend es un intruso en el mundo de los jovenes que acuden a los bailes de debutantes de Nueva York. Aunque estudia en el mismo tipo de colegios y universidades que los demás su situación económica es bastante precaria tras el divorcio de sus padres y vive en una parte más humilde de la ciudad con su madre. Además es partidario del socialismo utópico y en concreto de las ideas del filósofo Charles Fourier.Whit Stillman en un admirador de Jane Austen, en “Metropolitan” se establecen paralelismos con “Mansfield Park”y también se habla sobre esta novela. Tom y Audrey discuten un ensayo de Lionel Trilling en el que este dice que no es posible encontrar a alguien a quién le guste la heroína de “Mansfield Park”. Al final resulta que Tom no la ha leído:

TOM: No necesitas leer un libro para formarte una opinión. Tampoco he leído la Biblia.
AUDREY: ¿Qué novelas de Jane Austen has leído?
TOM: Ninguna. No leo novelas. Prefiero una buena crítica literaria. Así tienes las ideas del novelista y las del crítico. Con la ficción, no puedo olvidar que son cosas que no ocurrieron.

De momento he visto dos de las tres películas dirigidas por Stillman “Metropolitan” y “The Last Days of Disco” y las dos me han gustado. Creo que más adelante hablaré más en profundidad de cada una de ellas. No he visto “Barcelona”, pero estoy segura de que me va a gustar. No es necesario ver una película para formarte una opinión. Leyendo buena critica cinematográfica tienes las ideas del director y las del crítico (es broma).

domingo, 19 de julio de 2009

Woody Allen


Este artículo de Wojciech Lorenc sobre la educación y su rol en la vida de la gente en las películas de Woody Allen me ha parecido interesante.
http://www.woodyallen.art.pl/eng/artykul_eng_01.php
Como esta escrito en inglés paso a resumirlo, las películas de Woody Allen son a menudo protagonizadas por escritores, editores, artistas, profesores de Universidad, etc. gente que valora altamente la educación. Pese a todo, Woody Allen cuestiona durante toda su filmografía el valor del conocimiento. Después de ver sus películas uno se cuestiona si cuanto más saben los seres humanos sobre el mundo, tanto más infelices son.
Esta relación de amor-odio con la educación ha evolucionado a lo largo de su carrera.
En “Annie Hall” (1977) cuando Alvy consigue educar a Annie, el éxito no es completo. Annie se hace más compleja y consciente de los problemas de ambos. Empieza a analizar su comportamiento y sus inseguridades. La relación se vuelve más complicada hasta el punto de que termina en ruptura. Cuando Alvy pregunta a una pareja en la calle sobre su relación, ambos están de acuerdo en que son felices porque los dos son tontos e ignorantes.
El autor sigue analizando el rol de la educación en otras películas hasta llegar a “Maridos y mujeres” (1992). Jack se separa de su mujer por una profesora de aerobic, Sam. Sam no tiene mucha educación, pero él disfruta de su simplicidad. No tiene que esforzarse por ponerse a su nivel intelectual como tenía que hacer con su ex mujer Sally. Jack disfruta haciendo ejercicio, viendo películas tontas y relajandose.
Pero después de la fascinación inicial, viene el despertar. Sam avergüenza a Jack frente a sus amigos en una fiesta. Se da cuenta de que aunque se divierten juntos, no tienen nada en común. Jack echa de menos a su ex mujer. Se da cuenta de que mantener una conversación inteligente, apreciar el arte y otros entretenimientos intelectuales le proporciona satisfacción y le hace más feliz. Su relación con Sam le ha ayudado a tomar conciencia de lo bien que se siente entre amigos bien educados y una esposa inteligente.
Según Lorenc Woody Allen ha tenido bastante de simplicidad e ignorancia. Reconoce que no podría vivir sin conversaciones inteligentes y entretenimientos intelectualmente estimulantes. El conocimiento puede ser una fuente de infelicidad, pero una vez que te acomodas en un ambiente de gente culta, no hay vuelta atrás.
En trece años su visión ha cambiado bastante, pasa de celebrar la simplicidad a aceptar el conocimiento con todos sus malos efectos colaterales. El artículo concluye que todas las películas de Woody Allen apoyan la idea de que el conocimiento significa mayor sufrimiento.

Melinda y Melinda
Yo no comparto la idea de que la felicidad depende del conocimiento o no conocimiento. Yo creo que ignorantes y cultos pueden ser felices o infelices dependiendo principalmente de su personalidad y de sus circunstancias. Creo que esto se muestra bien en una película fallida, pero interesante también de Allen “Melinda y Melinda”. La película comienza con una discusión entre amigos en un café sobre si la esencia de la vida es un dramática o cómica. A partir de la misma anécdota comienzan a describir dos versiones completamente diferentes de la misma historia.
Las dos historias empiezan cuando Melinda irrumpe en una cena entre amigos. Ha sufrido tanto en los últimos tiempos que contempla la idea de suicidio.
Bueno lo que yo veo perfectamente claro es que las dos Melindas son completamente diferentes y sus experiencias vitales han sido también diferentes. Esto es lo que hace que una historia sea un drama y la otra sea una tragedia.
Melinda trágica.Factor 1 Personalidad. Es descrita por una amiga como autodestructiva. Ella misma reconoce que la mayor parte de sus problemas se los ha creado ella misma. Llevaba una vida acomodada como mujer de un médico, pero aburrida como Madame Bovary se hizo amante de otro hombre que la abandono después de provocar su divorcio.
Factor 2 Circunstancias. Después de asesinar a su amante sale bien librada del juicio, pero pierde la custodia de sus hijos lo que la ocasiona un gran sufrimiento. Recupera la ilusión con un nuevo amor, pero él se enamora de la mejor amiga de Melinda. Su historia termina con un intento de suicidio, su amiga dice que Melinda siempre va a necesitar ayuda.

Melinda cómicaFactor 1 Personalidad. Es optimisma y sabe relativizar sus problemas con sentido del humor. Por lo demás su historia es parecida a la de la Melinda trágica. Se enamora de un hombre y su marido la abandona al descubrirlo, más tarde descubrirá que para su amante es sólo una más.
Factor 2 Circunstancias. No tenía ningún hijo por lo que es más libre para empezar una nueva vida. Termina encontrando el amor en Hobie, un buen hombre que esta enamorado de ella desde el principio.
Quizás como decía Jean de la Bruyere “La vida es una tragedia para los que sienten, y una comedia para los que piensan”.

viernes, 10 de julio de 2009

Doctor en Alaska


“Doctor en Alaska” hace desear vivir en una comunidad útopica como Cicely, por más que yo sea una irredenta urbanita como Joel Fleishman. Combina paisajes impresionantes con personajes llenos de calidad humana que filosofan sin complejos sobre todo lo humano y lo divino.
He estado viendo las tres primeras temporadas de esta serie que tiene sus baches y altibajos, pero que pese a todo es una de las mejores de los años 90. Unos pocos capítulos son simplemente mágicos y la mayoría de ellos hacen pensar que no es poco.

En “Sexo, mentiras y cintas de Ed” aparece Wayne, jugador de hockey de 20 años. Para enorme sorpresa de Holling se descubre que Shelly y Wayne están casados. Según Shelly ella creía estar embarazada y Wayne insistió tanto que ella accedió para que la dejará en paz. Holling es incapaz de encajarlo cree que Shelly y él deben dejar de vivir juntos mientras ella este casada. Shelly se siente muy ofendida. Al final, como es predecible se reconcilian y vuelven al status quo previo.

Ni Holling, ni Shelly dan argumentos para explicar sus posiciones. En el caso de Holling probablemente en su mentalidad tradicional pervive la idea de que el matrimonio es algo que ser respetado. Shelly en contraste le dice en algún momento: “Si no puedo contar contigo cuando algo tan trivial como un marido aparece, ¿que pasará cuando ocurra algo realmente importante?”.

Creo que Shelly tiene razón en diferenciar lo que esta escrito en un papel con los sentimientos. Me recordo una frase de “Regreso a Howard´s End” de E. M. Forster: “El funeral no equivale a la muerte, del mismo modo que el bautismo no equivale al nacimiento, ni el matrimonio a la unión. Las tres ceremonias son los torpes instrumentos por medio de los cuales la sociedad registra, demasiado tarde o demasiado pronto, el tránsito del hombre por la vida.”

Capítulos más tarde en “Oh, naturaleza” Shelly pide a Chris que oficie una celebración de divorcio en la radio. Chris accede, puesto que puede celebrar matrimonios, ¿por qué no puede disolverlos también?. Esto cuadra perfectamente con el pensamiento abierto e irreverente de Chris, un personaje clave de esta serie.